Con relativa frecuencia se oye hablar de prevaricación ante las resoluciones dictadas por algún juez en determinados casos que, por las circunstancias que sean, alcanzan relevancia social a través de los medios de comunicación. No voy a entrar en absoluto en las concretas conductas de los jueces que han dado y dan lugar a que este tema sea tratado con apasionamiento en todo tipo de foros, pero sí me parece oportuno llamar la atención sobre la, a mi juicio, extrema levedad de las penas que nuestro Código Penal prevé para este delito.
La prevaricación ejercida por un juez no es otra cosa que dictar sentencia o resolución injusta a sabiendas de esa injusticia y admite, por decirlo simplificadamente, dos modalidades distintas: una primera consistente en que el juez dicta esa resolución injusta con perfecto conocimiento de la injusticia cometida, lo que en Derecho se llama conducta dolosa y que es ...